Yo suelo creer que más que princesa frágil y hermosa... Soy un guerrero con una flor en su lanza.
Yo no quiero llorar cuando tenga pena.
No bajo mis ojos lamentando los hechos.
Lucho buscando solución.
El corazón me llama a la vida; y vivo como siento.
No doy explicaciones si nadie me las pide.
No doy preocupaciones hasta que alguien se preocupa.
No vivo de la lástima como las doncellas en las torres.
Si el principe no me rescata, puedo escapar y luchar, pues tengo pies y manos, que aunque no son muy fuertes, me permiten sobrevivir.
No me desangro si tengo una herida muy grande, pues alcanzo a ver el puñal y me lo arranco, aunque cueste que la herida cicatrice.
Soy viajera.
No tengo miedo.
Y si tengo que enfrentarme a mi misma por lograr mi ideal,
en los ojos del "enemigo" encontraré la fortaleza.
Siempre lo supe...
Las lágrimas oxidan la armadura.
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